En ortodoncia solemos utilizar sobre todo tres pruebas diagnósticas:
Para medir dientes y arcos dentarios y estudiar la oclusión. En algunos casos utilizamos además un arco facial para articular los modelos en un dispositivo que nos permite estudiar su función de la manera más ajustada posible a la realidad.
Una radiografía lateral de la cara y una radiografía panorámica de la boca. La primera sirve para medir la posición y tamaño de los huesos, dientes y labios. Es fundamental para calibrar el problema con precisión y para la planificación estética del tratamiento. Con la radiografía panorámica analizamos la salud de piezas y tejidos en los que vamos a trabajar: dientes, encías y articulaciones.
Hacemos una serie fotográfica completas de tu rostro, labios y perfil facial desde diferentes ángulos. Así mismo, haremos una serie completa de imágenes intraorales de la boca para estudiar dientes, encías, arcos dentarios y oclusión.Una vez analizados a fondo los datos diagnósticos, nos volveremos a reunir para examinar en profundidad tu problema y explicarte todos los aspectos prácticos del plan de tratamiento: los diferentes tipos de técnicas y los aparatos que podemos utilizar, la duración del tratamiento y la frecuencia de las visitas, el presupuesto y las diferentes formas de pago, el mantenimiento a largo plazo y todas las preguntas que quieras hacernos para disponer de toda la información necesaria antes de empezar.